La situación de la mujer en nuestra sociedad está sufriendo profundos cambios derivados en gran medida de una nueva organización social y económica. Aunque es significativo el reconocimiento de derechos y su cada vez más relevante papel en la vida pública, no ha alcanzado una igualdad real de oportunidades, y continúa siendo un colectivo vulnerable, al que afectan sobremanera los cambios y deficiencias del sistema.
La familia extensa en la que se sustentaba la sociedad de primeros de siglo es sustituida en un principio por lo que se denominó familia nuclear, compuesta por la pareja y los hijos, para dar lugar en la actualidad a unidades familiares muy diversas en las que cada vez son más frecuentes las familias monoparentales constituidas por la mujer y sus hijos.
En este espacio, la mujer se encuentra en muchas ocasiones con problemas tanto económicos y sociales como emocionales, y sin recursos para afrontar la responsabilidad familiar que le corresponde. Dentro de este amplio colectivo, las mujeres en estado de gestación pueden llegar a situaciones de vulnerabilidad extrema.
Cuando iniciamos nuestro proyecto en 2006 había una evolución ascendente de las interrupciones voluntarias del embarazo (IVE). Según los últimos datos oficiales del Ministerio de Sanidad, en 2024 se registraron 106.172 IVE en España, lo que supone un aumento del 2,98 % respecto al año anterior, con una tasa de 12,36 por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años. Este dato contrasta con la disminución del 17 % que se observó en 2016 respecto a 2007, mostrando que en años recientes la tendencia ha vuelto a subir
Estos datos siguen siendo datos preocupantes y creemos necesario seguir trabajando con las diversas problemáticas planteadas por estas mujeres gestantes de forma individual, procurando cubrir las carencias existentes, de índole muy diversa, de forma personalizada y desde una óptica del acompañamiento. Nuestro objetivo es mediante un apoyo y orientación individualizados, potenciar el desarrollo de habilidades y estrategias que permitan a estas mujeres y sus hijos alcanzar la autonomía y estabilidad necesarias, para afrontar el día a día de una forma normalizada y digna.
El proyecto apoya a mujeres gestantes en situación de riesgo o exclusión social, centrándonos especialmente en mujeres que afrontan solas la maternidad y que carecen de apoyo familiar.
Creemos que es un colectivo muy vulnerable, muy castigado por la crisis económica y que cuenta con muy pocos recursos o prestaciones específicas. Son mujeres que se quedan fuera del mercado laboral, a veces, durante el embarazo, y posteriormente si están solas, pasan años hasta que puedan compatibilizar la vida laboral y familiar.
Acceden únicamente a trabajos precarios con jornadas reducidas que no les permite cubrir las necesidades básicas de la unidad familiar. Iniciamos el acompañamiento con la mujer embarazada y la apoyamos mientras sea necesario pues pretendemos además evitar intervenciones directas en situaciones de riesgo de los menores y su familia.











