Retiro Virtual de Cuaresma

Retiro Virtual de Cuaresma

¿Cómo se hace un retiro por internet?

1-Programa el tiempo necesario para cada una de las jornadas, es aconsejable hacer una por día.

2-Dedica el momento oportuno dentro de tu jornada, cuando tengas un rato de paz y no estés demasiado cansado para poderte concentrar.

3-Elige un sitio tranquilo, donde puedas rezar tranquilamente, busca una vela para tener encendida, una Biblia pues habrá que ir buscando ciertos datos, y papel y bolígrafo para anotar.

Es aconsejable para que el Retiro Virtual tenga los mismos beneficios que un Retiro presencial, rezar en silencio, si no es posible confesarnos, asistir a Misa, visitar el Santísimo Sacramento y sobre todo revisar nuestra vida diaria  a raíz de las lecturas y oraciones que se realizarán.

Programa Diario

Cada día empezaremos con la Señal de la Cruz y  una oración, rezada muy despacio para comprender el sentido de la misma.

Leeremos el texto y al terminar reflexiona en silencio y saca tus propias conclusiones de lo aprendido, para poder llevarlo a cabo en nuestra vida diaria.

Padre Nuestro, Ave María y Gloria.

Tema: DOGMAS MARIANOS II

1º Día: Calendario Mariano.

2º Día: Oración: Ángelus.

3º Día: Virginidad Perpetua.

4º Día: Virtudes evangélicas de María.

Despliega a continuación las información de los diferentes días de este retiro:

En el nombre del Padre, del Hijo……….

 

María de Nazaret,

tú, que llevaste en tu seno a mi Señor,

tú, que acompañaste sus primeros pasos,

tú, que fuiste su primera educadora,

tú, que respetaste con dolor su cambio de domicilio,

tú, que sufriste su muerte en la cruz,

tú, que confiaste, cuando ya nadie esperaba, en su resurrección,

¡Muéstranos al Padre!

María de Nazaret,

préstame tus ojos para no perderme ni un detalle,

préstame tus oídos para escucharle con atención,

préstame tus labios para contarle todos mis secretos,

préstame tus manos para servirle como se merece,

préstame tus pies para seguir sus huellas,

préstame tu corazón para amarle hasta el extremo. Amén.

 

Encarnación

Se celebra el 25 de marzo, es la solemnidad de la Anunciación, ya que según la doctrina católica, el ángel Gabriel le revela a la Virgen María que dará a luz a un hijo por obra del Espíritu Santo, y ella finalmente responde: “He aquí la esclava del Señor, hágase en mí según tu palabra”, en ese momento sucede la Encarnación (el Verbo de Dios se hace carne). La Iglesia celebra este acontecimiento 9 meses antes de la solemnidad de la Navidad.

En términos de su plan divino, Jesús también se hizo humano como parte de su plan para morir en nuestro lugar como sacrificio (Hb 9,22). Además, con el fin de resucitar, Él primero tenía que morir físicamente, que requirió tomar un cuerpo físico.

 

Padre Nuestro

Ave María

Gloria

En el nombre del Padre, del Hijo……….

 

María de Nazaret,

tú, que llevaste en tu seno a mi Señor,

tú, que acompañaste sus primeros pasos,

tú, que fuiste su primera educadora,

tú, que respetaste con dolor su cambio de domicilio,

tú, que sufriste su muerte en la cruz,

tú, que confiaste, cuando ya nadie esperaba, en su resurrección,

¡Muéstranos al Padre!

María de Nazaret,

préstame tus ojos para no perderme ni un detalle,

préstame tus oídos para escucharle con atención,

préstame tus labios para contarle todos mis secretos,

préstame tus manos para servirle como se merece,

préstame tus pies para seguir sus huellas,

préstame tu corazón para amarle hasta el extremo. Amén.

 

ÁNGELUS

El Ángelus es una oración diaria en la Iglesia Católica, es la oración que recuerda la Anunciación y la Encarnación del Verbo cuando el ángel Gabriel visita a la Virgen.

Desde los primeros cristianos es costumbre recordar este instante de la vida de María. Con el paso de los siglos surgió la tradición de rezar 3 avemarías y desde el siglo XVI se añadieron 3 frases a la Virgen.

¿Te imaginas el tremendo impacto que debe haber sentido la Virgen María al saber que el mismo Hijo de Dios, iba a ser encarnado por Ella? La Virgen María, en su gran humildad y, a pesar de todo el miedo y la incertidumbre que debió haber sentido siempre estaba dispuesta a servir a Dios, y Ella acepto con un sí.

Es por ello que el Ángelus debe tener un significado muy especial para todos nosotros, ya que nos recuerda el momento más trascendente de la historia de nuestra religión.

El Papa Juan XXII comenzó a rezarlo en la plaza de San Pedro los domingos y los días festivos antes de cada bendición.

Tradicionalmente, el rezo del Ángelus se hace todos los días a las 12:00 de la mañana, y se suspende a partir de la Semana Santa, pero solía rezarse también por la mañana al empezar la jornada (6:00 am) y por la tarde al caer el sol (6:00pm)

«Todos nosotros bautizados, hijos de la Iglesia, estamos llamados a acoger siempre nuevamente la presencia de Dios en medio de nosotros y a ayudar a los otros a descubrirla, o a redescubrirla en el caso de que la hubieran olvidado» (Papa Francisco. Palabras antes del Ángelus, 16 de diciembre de 2014).

 

  1. El Ángel del Señor anunció a María.

TODOS. Y concibió por obra del Espíritu Santo.

Dios te salve, María…

  1. He aquí la esclava del Señor.

TODOS. Hágase en mí según tu palabra.

Dios te salve, María…

  1. Y el Verbo se hizo carne.

TODOS. Y habitó entre nosotros.

Dios te salve, María… Santa María…

  1. Ruega por nosotros, santa Madre de Dios.

TODOS. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Cristo.

Oremos:
Derrama, Señor, tu gracia sobre nosotros, que, por el anuncio del Ángel, hemos conocido la encarnación de tu Hijo, para que lleguemos, por su pasión y su cruz, a la gloria de la resurrección. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

En el nombre del Padre, del Hijo……….

 

María de Nazaret,

tú, que llevaste en tu seno a mi Señor,

tú, que acompañaste sus primeros pasos,

tú, que fuiste su primera educadora,

tú, que respetaste con dolor su cambio de domicilio,

tú, que sufriste su muerte en la cruz,

tú, que confiaste, cuando ya nadie esperaba, en su resurrección,

¡Muéstranos al Padre!

María de Nazaret,

préstame tus ojos para no perderme ni un detalle,

préstame tus oídos para escucharle con atención,

préstame tus labios para contarle todos mis secretos,

préstame tus manos para servirle como se merece,

préstame tus pies para seguir sus huellas,

préstame tu corazón para amarle hasta el extremo. Amén.

 

VIRGINIDAD PERPETUA

 

Definición

 

Afirma la real y perpetua virginidad incluso en el acto de dar a luz el Hijo de Dios hecho hombre, fue virgen antes, durante y después del parto y no tuvo otros hijos.

 

Aspectos Bíblicos

 

Mt 1,23: recuerda la profecía de Is 7, 14:” He aquí que una doncella (joven virgen) va a concebir y dará a luz un hijo a quien le pondrán por nombre Emmanuel, que significa Dios con nosotros”.

Lc 1,26-35: se enfatiza claramente la virginidad de María, requisito indispensable para la encarnación del Verbo y por lo tanto para que Jesucristo tenga naturaleza divina y en consecuencia para que haya podido redimirnos del mal.

Jn 1,14: utiliza la misma palabra para Cristo que Lucas usa para María: Lleno de gracia (y de verdad), y luego afirma que recibe su gloria del Padre porque es su Hijo Único.

Ap 12, 13-17: “Cuando el Dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la Mujer que había dado a luz al Hijo varón…… Entonces despechado contra la Mujer, se fue a hacer la guerra al resto de sus hijos, los que guardan los mandamientos de Dios y mantienen el testimonio de Jesús”.  Aquí vemos claramente expresada la maternidad espiritual de María respecto de los creyentes, los hermanos de Jesús por la fe, que son verdaderos hijos de María por adopción y por mandato de Jesús en la cruz.

Los evangelistas quisieron marcar la importancia de la nueva familia en la fe, que es la Iglesia, creada por Dios para vivir la redención y salvación. Esta nueva realidad no viene del deseo de la carne, sino de Dios; la virginidad de María es extremadamente fecunda y le prepara a asumir la nueva maternidad espiritual; ella tiene miles de millones de hijos. La potencia de Dios se manifiesta en esa pureza virginal de María que se convierte así en madre de la humanidad, madre de la Iglesia.

Historia

San Ignacio de Antioquía (+ c. 110) utiliza la formula paulina de una manera más precisa diciendo: “Nacido verdaderamente de una virgen”

Los diferentes credos de las iglesias particulares casi todos nombraron específicamente a María virgen, como es el caso del credo romano de inicios del siglo III, hecho por Hipólito de Roma, y asumido por otras iglesias de Italia y de África. Jesucristo, que nació del (de) Espíritu Santo y de (ex) María virgen. Al final el credo Niceno (325) y el constantinopolitano (381), que quedaron para la Iglesia universal, afirman específicamente lo mismo sobre María; esta trama de los credos tiene importancia fundamental y autoridad eminente considerando que corresponde a la regla de la fe única inmutable e irreformable de la Iglesia, y que viene de los apóstoles.

El concilio de Constantinopla II (553) introduce la referencia de la virginidad perpetua de María: “Tomó carne de la gloriosa Theotokos y siempre virgen María”.

El Papa Martín I convoca en concilio lateranense (649) donde en el tercer canon del concilio se afirma en forma dogmática la perpetua virginidad de María: “Si alguno no confiesa, según los santos padres, que la santa y siempre virgen e inmaculada María sea en sentido propio y según verdad madre de Dios, en cuanto propiamente y verdaderamente ha concebido del Espíritu Santo, sin semen, y ha dado a luz, sin corrupción, permaneciendo aún después del parto su indisoluble virginidad, al mismo Dios Verbo, nacido del Padre antes de todos los siglos, sea anatema”.

Este concilio, no fue ecuménico de toda la Iglesia, sin embargo, después el Papa Martín I envió cartas a todas las iglesias de Oriente y Occidente, para que todos los fieles cristianos aceptasen estas verdades piadosas de la recta doctrina. Es considerado por lo tanto como un dogma mariano para la Iglesia universal.

Conclusión

Este dogma nos invita a reflexionar sobre la total dedicación de María a Jesús y luego a la Iglesia; ella es la madre del Verbo encarnado y luego la madre de la Iglesia, la madre de los cristianos que encarnan en su corazón y en su vida la Palabra de Dios. Su virginidad corporal forma parte de esa pureza plena que ella tuvo desde el principio, y mantuvo durante toda su vida, a la cual llama Dios a toda la Iglesia y a toda la humanidad.

Oración final

Gracias, Madre, por tu presencia,

tú nos llevas a Jesús.

Gracias, Madre, por tu silencio, tú estimulas nuestra fe.

gracias, porque eres muy sencilla,

gracias porque eres llena de gracia.

gracias, Madre. Gracias.

Gracias por tu vida tan callada,

gracias porque vives la Palabra,

gracias, Madre. Gracias

 

Padre Nuestro

Ave María

Gloria

En el nombre del Padre, del Hijo……….

 

María de Nazaret,

tú, que llevaste en tu seno a mi Señor,

tú, que acompañaste sus primeros pasos,

tú, que fuiste su primera educadora,

tú, que respetaste con dolor su cambio de domicilio,

tú, que sufriste su muerte en la cruz,

tú, que confiaste, cuando ya nadie esperaba, en su resurrección,

¡Muéstranos al Padre!

María de Nazaret,

préstame tus ojos para no perderme ni un detalle,

préstame tus oídos para escucharle con atención,

préstame tus labios para contarle todos mis secretos,

préstame tus manos para servirle como se merece,

préstame tus pies para seguir sus huellas,

préstame tu corazón para amarle hasta el extremo. Amén.

 

María es la mujer por excelencia de la humanidad, pues como lo dice la Constitución Lumen Gentium: “María brilla como modelo de virtud ante toda la comunidad de los elegidos”.

Los Evangelios presentan a María adornada de sólidas virtudes evangélicas; las virtudes que vamos a considerar resplandecieron muy notablemente en María, son dignas de cultivar en las personas de todos los tiempos como remedio a todas las situaciones de pecado.

 

Amor ardiente de María a Dios: este sentimiento debemos aplicarlo y vivirlo con el amor más santo y puro, aplicando igualmente los mandamientos, asimismo debemos huir de todo tipo de pecado y de cualquier culpa moral. Lc 1,46-55.

 

Humildad: se caracteriza por reconocer primeramente nuestra pequeñez ante la presencia de Dios; nos enseña a controlar nuestros deseos desordenados de nuestra vida diaria, debemos igualmente erradicar la soberbia y la vanagloria propia, ya que estas obstaculizan la gracia. Mt 25,14.

Fe y aceptación de la Palabra de Dios: María igualmente fue siempre ejemplo de verdadera fe en Dios. De este modo y viendo este vivo ejemplo de nuestra Madre, debemos estar dispuestos en todo momento a la obediencia y al don divino de la fe:

 

-Para la gloria de Dios

-Afín de que seamos llevados por la luz divina

-Con el fin de ser fieles al plan de amor para el cual Dios nos creó.

-Obediencia generosa

Muchas veces los seres humanos sienten sentimientos repulsivos hacia la obediencia a otros, por el orgullo y el amor propio de la persona. Sin embargo, con el ejemplo de la Virgen María podemos ver que la obediencia nos proporciona ventajas inimaginables como el impedimento de las consecuencias por el amor propio, nos aleja de dudas. Lc 1, 45.

Caridad solícita: para algunas personas la práctica de la virtud de la caridad es no tener sentimientos de maldad contra el prójimo, sin embargo, es una caridad fallida; asimismo para que la caridad sea perfectamente positiva no es suficiente no desear el mal al prójimo, sino al contrario debemos sacrificarnos por el prójimo.

María siempre se dispuso a profesar generosidad como se define en el relato sobre la visitación de María a Isabel, desde el mismo momento en que ésta acude apresuradamente a profesar la caridad, ya que en su vientre llevaba a la caridad misma. Lc 1,39-45.

Sabiduría reflexiva: este sentimiento o virtud de la sabiduría se ha perdido mucho en estos tiempos actuales. Debemos practicar igualmente el estado de retiro del espíritu que nos da María con su ejemplo, y a través de esto mantener el tesoro valioso de la gracia.

Por tal motivo recomendamos al lector y a todos los creyentes que debemos mantenernos lejos de las negatividades del mundo y apreciar el silencio, ya que en este es el momento cuando Dios Padre entra en nuestro corazón y podremos escuchar sus palabras y enseñanzas. Lc. 1,29, Lc. 2, 19.

Piedad de María: en todo momento se alimentaba de la lectura y la oración. Estuvo en toda oportunidad prestando al cumplimiento de sus obligaciones y deberes de religión; ella siempre adoró, alabó y glorificó a Dios, con sus sentimientos y profesando el respeto más profundo.

Esto debemos tomarlo igualmente como vivo ejemplo de María y debemos conservar siempre y elevar el espíritu de piedad para tener comunión constante con Dios. Lc 2,21-22.

Paciencia y fortaleza en el dolor: la Virgen María siempre vivo ejemplo de serenidad y paciencia en cuanto al plan de Dios para ella. Siempre enfrentó las dificultades de la vida con estas dos virtudes que fueron otras de las virtudes de María que siempre la caracterizó en toda su vida.

Debemos perseverar en la paciencia durante los momentos duros que se nos presenten a nivel de todas las áreas de nuestra vida. Siempre debemos tener presente estas dos virtudes de María en todo momento y confiar plenamente en Dios para enfrentar toda calamidad. Hb 10,36.

Pobreza y confianza en el Señor: la Virgen María siempre comprendió las enseñanzas de Jesús y en cuanto a ello afirmaba: “Si quieres ser perfecto, vende lo que tienes y sígueme”.

Ella siempre tuvo una actitud sumisa y acepto siempre el plan divino de Dios Padre; la pobreza de María la hizo rica plenamente.

Por el ejemplo anterior debemos todos los creyentes y cristianos imitar la vida que llevaba María a fin de ser libres y lograr nuestra entrega total a Dios. Lc 19,21, Lc 1,48.

Esperanza de María: es otra de las virtudes de María que se caracterizaba en ella por lo sobrenatural que Dios Padre concede en las almas de sus hijos, y por medio de ella tengamos confianza plena en el auxilio de la eternidad celestial. Esta virtud la puso siempre en primer orden la propia Madre Universal, María Santísima.

Igualmente tenemos que llenar nuestro espíritu de esperanza, y la bondad de ser el fundamento principal. Esto nos debe servir de ejemplo vivo en nuestra vida y aplicarlo en nuestras dificultades del diario vivir, por muy grandes que sean. Ecl 24,24.

 

Oración final

Gracias, Madre, por tu presencia,

tú nos llevas a Jesús. Gracias,

Madre, por tu silencio, tú estimulas nuestra fe.

gracias, porque eres muy sencilla,

gracias porque eres llena de gracia.

gracias, Madre. Gracias.

Gracias por tu vida tan callada,

gracias porque vives la Palabra,

gracias, Madre. Gracias

 

Padre Nuestro

Ave María

Gloria

Conclusión: Danos tu opinión sobre este retiro e indica en que temas te gustaría profundizar en este tiempo de Cuaresma a través del correo formacion@hermandaddelao.es.