
En este año 2020 estamos viviendo circunstancias especiales y difíciles desde el 14 de marzo, en el que descubrimos con incertidumbre la aparición de un virus que ha cambiado el devenir de esa nueva era. Con el COVID-19, la Hermandad como a lo largo de su historia ha debido de adaptarse para seguir haciendo lo que nuestros hermanos en el art.1 de las reglas de 1566 nos mandaron, y que dice: “Primeramente ordenamos y mandamos que de hoy en adelante para siempre jamás por cuanto la principal causa por donde hacemos esta hermandad es con celo de servir a Dios nuestro Señor y a su bendita Madre, queremos que de ahora para siempre jamás se hagan en cada año una fiesta de Nuestra Señora de la O que es a diez y ocho días de diciembre con toda solemnidad que se pueda y que a ella vengan todos los hermanos…”. No con cierta dificultad y apuro por no poder albergar a todos los que han querido asistir y participar en las misas del Triduo y Función debido al cumplimiento del aforo determinado por las normas y medidas de seguridad impuestas por las autoridades sanitarias. Pedimos disculpas a todos los que han querido acceder al templo y no pudieron; aunque hemos puesto todo nuestro esfuerzo e interés en poder llegar a todos, a través de la retransmisión de los cultos por nuestro canal de Youtube, sentimos de corazón que nuestros hermanos hayan tenido que volverse a casa sin participar de los cultos.
Los cultos a María Stma. de la O comenzaban el día 15, con la Virgen en el centro del presbiterio, cerca de nosotros tal como ansiábamos tenerla. Pero de manera especial preparada para la Veneración pública que desde el día 18 al 20 hemos celebrado, disfrutando así de la cercanía de nuestra titular que nos ha llenado de alegría y gozo.

Siguiendo la línea de años anteriores, la priostía ha querido plantear un altar de cultos recreándose en aquel que ya se montó para los cultos de la Virgen en el año 1957. En aquel caso se emplearon también los respiradores laterales y, como gotera, la bambalina delantera del paso de palio estrenada la Semana Santa de ese mismo año. Para esta ocasión, los priostes han empleado igualmente los laterales de los respiraderos pero han sustituido la bambalina por el frontal del respiradero, exornado con elementos del paso de palio, consiguiendo así un conjunto más armónico y altamente estético. Hay que destacar que la Santísima Virgen se ha situado sobre su peana de salida para que, desde este plano más elevado que la que le confiere, en la habitual peana de besamanos, pudiera observarse desde cualquier punto del templo. Escoltan a la Virgen 4 columnas salomónicas doradas, en las dos más cercanas a Ella, se colocan sendos candelabros de 6 brazos y en la parte posterior se sitúan juego de jarras del paso de palio, exornadas con puntas de gladiolos blanco; bajo la estructura del dosel se posicionan dos ángeles mancebos portando faroles de mano.
Así nuestro querido D. José Antonio Jimenez Hidalgo, predicador del Triduo, nos instaba a vivir estos cultos con la mirada puesta en las virtudes teologales vistas desde la Virgen. En el primer día, “María, mujer de fe” fue el título de sus palabras dirigidas en la homilía. En la que nos decía: “En María tenemos un modelo admirable, sobre todo en estos tiempos de adviento. Ella mujer de fe totalmente disponible ante Dios, la que ante la misión que Dios le encomendó respondió: FIAT. María es nuestra maestra en la obediencia a la Palabra. En nuestras celebraciones contemplamos a María como la mujer que cree, sin recortes ni excusas ni exigencias. Ella es para nosotros modelo de fe, una fe fuerte, ilusionante, alegre, esperanzada y traducido en el amor y el servicio.”

En el segundo día, D. José Antonio nos decía que hoy estamos llamados a ser “pregoneros de la Esperanza” porque Dios quiere construir con nosotros “unos cielos nuevos y una tierra nueva”.
“María, servidora” es como tituló su homilía del tercer día, y nos decía que nuestra tarea es el amor cristiano, que la caridad, ha de significar un servicio alegre y efectivo a los demás, promoviendo el bien de los otros. Amor y servicio que en María se traducen en escucha, comprensión, solidaridad con todos los que sufren por cualquier causa, los que están cerca y los que están lejos.
Este tercer dia del Triduo se bendijeron varias preseas que algunos hermanos y hermanas han regalado para la Virgen como son una mantilla a cargo de nuestros hermanos Jose Antonio Conde y Asunción Morales; unos puños de encaje donado por nuestros jóvenes hermanos Pablo Reina y Pablo Ruiz (y algún que otro joven anónimo) y dos rosarios donados por nuestra hermana Anamari Mas. A todos ellos nuestro agradecimiento.
En estos 3 días de triduo hemos recibido a nuestros nuevos hermanos, en dos turnos para poder así guardar las medidas sanitarias impuestas y cumpliéndolas para el beneficio de todos los asistentes.
Este año no era posible celebrar la Candelá como veníamos haciendo desde hace 25 años. Y así nuestro primer conciliario, tras la misa del tercer día, introdujo el acto que nos sirvió como celebración de las Vísperas del día de la Virgen con estas palabras:
“Desde que en 1616 nuestra Archicofradía recibió el privilegio de acoger el Jubileo Circular de las cuarenta horas, la víspera de la solemnidad de la Expectación del Parto. Así la víspera de la Fiesta de La O, se ha celebrado con símbolos tan contundentes como sencillos: la luz del fuego, el estruendo de los artificios pirotécnicos y la música vibrante y clara de unos ministriles.
Esta bella tradición fue decayendo con el progreso de los tiempos, hasta que hace ahora justamente veinticinco años, y gracias a la insistencia del recordado Rafael Díaz y Díaz, quien ostentó el número 1 de nuestra nómina largos años, consiguió recuperarse esta forma de dar la bienvenida a la Su Divina Majestad en el jubileo y anunciar también la fiesta solemne de la que es patrona de esta feligresía.
Como tantas otras cosas, la situación que vivimos hace imposible la celebración de nuestra tradicional candelá tal y como la veníamos desarrollando. No obstante, como signo de la Esperanza que es La O, no hemos querido dejar de anunciar que hoy Jesús Sacramentado se encuentra entre nosotros, realmente presente en el Jubileo, y que mañana es la Fiesta grande de nuestra amantísima Titular. 
Por eso, este año, no disfrutaremos del espectáculo pirotécnico ni tendremos el tradicional pasacalles de la Banda de Cornetas y Tambores de Nuestra Señora del SOL, pero sí habrá toques de vísperas de su sección de clarines, que con su salutación a la Santísima Virgen nos anuncian uno de nuestros días grandes, y a través de los cuales se manifestará la gran alegría que sentimos todos los hermanos y feligreses de La O, que es la verdadera esencia de la Candelá de La O.”
Agradecemos a nuestra querida Banda del Sol su participación en este sencillo, pero emotivo y significativo acto, poniendo sus Sones de Sol, y abriendo paso a la fiesta de Santa María de la O.

Así pues, hemos celebrado, tal como teníamos convocado el Jubileo Circular de las Cuarenta Horas, orgullosos por la presencia de nuestros hermanos, orando ante la presencia de nuestro Primer Titular, expuesto en el sagrario de nuestra parroquia y por el que en estos días han pasado cayendo rodilla en tierra antes Jesús sacramentado devotos, hermanos y visitantes. Queremos destacar la gran participación de jóvenes, el ejemplo de nuestro hermano número 1, siempre al lado del Señor en la Exposición y la imponente presencia de D. Óscar, nuestro párroco, dando la Bendición, fuera del sagrario, acercando al Santísimo a todos aquellos que fueron a buscar a la Madre y Ella los llevó a su Hijo.
Llegó el día grande, el día de la Virgen de la O. Y pudimos pasar a venerar a nuestra Madre, Santa María en su día, en la festividad de la Expectación del Parto, fiesta que se remonta al X Concilio de Toledo, en el que, en España, se instituye como fiesta mariana y se fija en el día 18 de diciembre.
Celebramos la Función Solemne en honor a María Stma. de la O presidida por nuestro párroco y director espiritual, D. Óscar Diaz Malaver, y con sus palabras nos centraba en los días que van a llegar, en como prepararnos para el nacimiento del Señor, al que tenemos que esperar abriéndonos a la conversión que es lo que quiere Dios de nosotros. Y se preguntaba qué ven las personas que miran a la Virgen de la O. Él siempre que mira a los ojos de la Virgen ve a su amigo Jesús, nuestro hermano Jesús Moreno y recuerda a su abuela. Proseguía diciéndonos que entonces cuando se contempla una imagen y se relaciona con sentimientos, personas, con vivencias…, ya no se puede explicar, sino que son vivencias. Mirar a la Virgen es casi un sacramento de vida. Y terminaba su plática, diciendo que llenemos el mundo de esperanza y no perdamos el asombro, ni la admiración ante la presencia del Señor. Finalizaba con esta frase: “Nuestra esperanza es su esperanza, y su esperanza es la nuestra, y ahí y solo ahí está nuestra salvación.”

La Función acababa como desde hace unos años culminamos este día, dando paso al tiempo de la Navidad cantando Adeste fideles, aún dentro del Adviento empezamos a celebrar la Natividad del Señor.
Pero este año, no acabábamos estos días de la Virgen con la Función, sino que el sábado y el domingo hemos podido disfrutar de estas 2 jornadas de veneración pública viendo pasar a visitantes, devotos, hermanos y feligreses delante de Nuestra Madre de La O.
En la jornada del sábado tuvimos el honor de entregar las credenciales a los hermanos que han cumplido 25 años de fidelidad a nuestra Archicofradía, con un acto sencillo pero emotivo, en el que nuestro hermano mayor entregó el diploma acreditativo, dedicando a cada uno de los homenajeados unas palabras de felicitación por su vida dedicada a nuestra corporación.
En el apartado de las felicitaciones y agradecimientos, queremos en primer lugar hacer una mención especial a D. Antonio Martinez Oliva que ha organizado y dirigido los cantos de nuestras celebraciones del triduo y función, de forma excelente. En especial, nos ha compuesto la música, al canto de las 2 Antífonas de la O que corresponden a los días 17 y 18 y que en la liturgia de la misa se entonan en el aleluya. Muchas gracias, Antonio por tu disponibilidad y predisposición a hacer todo lo que te pide nuestra promotora sacramental. Que Dios te bendiga.
También de forma extraordinaria queremos agradecer a D. José Antonio y D. Óscar sus predicaciones y su acompañamiento en estos días tan importantes para nosotros. Gracias al Consejo de Hermandades y Cofradías de Sevilla, al Consejo local de Hermandades y Cofradías de Cadiz, al pregonero de la Esperanza, y nuestras queridas hermandades del Carmen del Puente de Triana, de la Macarena y San Roque por acompañarnos en nuestros cultos.
Y queremos dar gracias a Dios por haber vivido en plenitud estos días regalados a todos los que hemos participado de la presencia del Señor en el Jubileo y en la Eucaristía.
Además, mostramos nuestra alegría por haber podido compartir con hermanos y feligreses estos días, en particular por aquellos que hacía tiempo que no veíamos y a los que han superado las vicisitudes de estos últimos meses y que nos ha llenado de gozo ver recuperados (ellos saben quiénes son).
El Señor ha estado grande con nosotros, demos gracias a Dios.



