Y Dios salió a visitar a sus predilectos

El pasado domingo, 12 de mayo, solemnidad de la Ascensión del Señor se vivió con especial esplendor en la collación de La O. Como ordenan nuestras santas reglas, en su artículo 37º, esta Archicofradía celebró la Solemne Procesión Eucarística para el Cumplimiento Pascual de Enfermos e Impedidos de la feligresía de la Parroquia de Nuestra Señora de la O.

A las diez de la mañana de un día, que como refiere el dicho popular, fue especialmente luminoso, dio comienzo la Santa Misa dominical parroquial, presidida por el Ilmo. Sr. D. Oscar Díaz Malaver, vicario episcopal para la Nueva Evangelización, cura párroco de la de Nuestra Señora de La O y Director Espiritual de nuestra corporación. Durante la misma se realizó la unción de enfermos de aquellas personas que reunieron las condiciones necesarias para ello.

La puerta de nuestro templo amaneció especialmente engalanada con guirnaldas, gallardetes, reposteros y banderolas que vinieron a subrayar la importancia del día. Un trabajo de adorno y embellecimiento que hay que agradecer al formidable equipo de priostía que durante semanas han preparado esta procesión con gran amor por el Santísimo Sacramento.

Una vez finalizada la Eucaristía, se formó la procesión que, iniciada por el muñidor y seguida por el guion sacramental acompañado de dos ciriales, comenzó a recorrer las calles de la feligresía de La O, con el alegre repique de las campanas de la torre, para llevar la sagrada comunión a aquellas personas que por circunstancias de enfermedad o movilidad no pueden acercarse habitualmente a recibirla a la parroquia. En el cortejo figuraron, tras el guion, el libro de reglas de la Archicofradía, acompañado por cuatro varas, seguidos de los estandartes de las hermandades de la feligresía. Desde estas líneas queremos agradecer públicamente a las hermandades de Nuestra Señora del Carmen del Puente de Triana y del Santísimo Cristo de la Expiración, que un año más quisieran acompañar a Su Divina Majestad por las calles del barrio.

Un nutrido tramo de hermanos con cirios seguía a las representaciones, cerrando esta parte del cortejo el estandarte sacramental acompañado de las cuatro varas sacramentales de la Archicofradía. Seguidamente figuró en el cortejo el estandarte corporativo portado por la señora Secretaria Primera y acompañado de cuatro oficiales de la Junta de Gobierno con varas de presidencia. Tras ellos la presidencia formada por el señor Teniente de Hermano Mayor y el señor Hermano Mayor con sus varas, dejando el espacio central libre por respeto al Santísimo Sacramento. A continuación, un simpático grupo de niños vestidos de monaguillo arrojaban pétalos de flores al paso del Jesús Sacramentado, que fue llevado en el artístico portaviático de la Archicofradía, por el señor cura párroco bajo el palio eucarístico profusamente adornado con espigas y racimos de uvas. Para llevar los pétalos ha sido estrenado un cajón portátil artísticamente decorado y portado por dos acólitos revestidos de dalmática. Precediendo a Su Divina Majestad, el cortejo litúrgico lo abrió la cruz alzada con manguilla blanca, seguida de seis ciriales y dos incensarios celados por un pertiguero. A continuación, cinco acólitos portaban la campanilla, la palmatoria, el altar portátil, la naveta y un cojín para las genuflexiones. Delante del palio donde se cobijaba al Señor figuraron dos faroles portados por hermanos. Alrededor del mismo se colocaron cuatro hermanos con palermos de respeto así como seis acólitos portando sendas hachetas encendidas, completando así el acompañamiento de luz y respeto a Jesús realmente presente en la Eucaristía.

Tras el palio, numerosos hermanos, feligreses y devotos marcharon en oración acompañando al Señor. La banda de música “El Arrabal” de Carmona cerró el cortejo interpretando marchas triunfales.

A lo largo del recorrido se visitaron a aquellos enfermos de la feligresía que así lo habían solicitado, así como cuatro altares instalados al efecto por feligreses y jóvenes de la Archicofradía. Además, en esta ocasión numerosos balcones y portales se encontraron adornados al paso de Jesús Sacramentado por muchos vecinos y feligreses que quisieron exteriorizar el gozo de recibir a Dios por las calles de la feligresía. A todas estas personas que han contribuido de manera muy destacada a engrandecer este esplendoroso día de cercanía con Jesús, queremos manifestarles nuestra más profunda y sincera gratitud.

Llegada de vuelta al templo la procesión, como en años anteriores se había preparado un altar efímero en la embocadura de la puerta de la iglesia donde se dio la bendición solemne con Su Divina Majestad, mientras repicaban las campanas y sonaba el himno nacional. Finalmente la banda de música se retiró desfilando ante el santísimo como ya es tradición, poniendo un emotivo punto final a este acto de testimonio de fe y culto público a nuestro primer titular.