Altar de San Joaquín y Santa Ana
En la cabecera de la nave de la Epístola se venera el grupo escultórico de San Joaquín con Santa Ana y la Virgen niña, formidables esculturas de bulto completo que unos han relacionado con Pedro Roldán hacia 1670, mientras otros han apuntado hacia Francisco Antonio Ruiz Gijón, sin que por el momento haya posibilidad de certificar su hechura. No obstante, las formas apuntan claramente al círculo de Pedro Roldán. Este grupo escultórico procede del Convento de carmelitas descalzos de Los Remedios, y fue restaurado en el año 2021.
Sobre el lienzo de pared que linda con el altar mayor se sitúan dos interesantes pinturas de pequeño formato. Representan a las Ánimas Benditas del Purgatorio y a San Millán de la Cogolla. En el muro opuesto nos encontramos un óleo sobre lienzo de Nuestra Señora de la O, obra de Rufina García Montalván. La parte superior de la obra queda delimitada por dos ángeles y tres querubines, iluminados por la luz dorada que emana de la cabeza de la Madre de Dios. En la parte inferior se sitúa una nube con tres cabezas de ángeles sobre la que se sitúa la Virgen. Ésta aparece embarazada y dirige su mirada hacia el libro que sostiene entre sus manos. La Virgen de la O viste una rica túnica blanca de tisú de plata sobre la cual lleva un manto de terciopelo rojo con ribete y forro de armiño. Este manto fue donado en 1853 a esta imagen por la infanta María Luisa Fernanda de Borbón, Duquesa de Montpensier, segunda hija del rey Fernando VII y hermana de la reina Isabel II.
Esperamos que, hasta ahora, la visita esté siendo de su agrado.
A continuación nos detendremos ante el Altar Mayor del templo. Sitúese ante él, cerca de la reja baja que lo flanquea.









