Fiesta del Bautismo de Jesús

Director Espiritual

De nuestro Director Espiritual a los hermanos de La O

7 Enero:
Fiesta del Bautismo de Jesús

Un día para recordar nuestro propio bautismo.

Llegó el final de la Navidad pero, lo importante, comienza ahora. Con el bautismo del Señor se inicia también su ministerio, su misión.

¡Qué carta de presentación por parte de Dios hacia su Hijo!

“Tú eres mi Hijo amado, mi predilecto” (Mc 1, 7-11).

            Al celebrar el bautismo  de Jesús, vemos como Dios –nuevamente- se manifiesta poderosamente sobre El. Qué buena ocasión, por otro lado, para refrescar nuestras promesas del bautismo. Para dar gracias a Dios por aquellos padres que –acercándonos al “río Jordán” de la pila bautismal, quisieron que Dios se manifestara, se hiciera presente por la fuerza del Espíritu Santo en nuestras almas para que fuésemos gente de bien y para hacer el bien.

Con el bautismo expresamos nuestra fe y, como Jesús, nuestra íntima comunión con Dios. ¿Seremos capaces de reavivar, actualizar y revivir todo esto?

            El Bautismo del Señor es su “carta de presentación”. En Belén, escasamente unos pastores, los magos, José y María, se percataron de un gran misterio: Dios hecho hombre. Ahora, Jesús, desciende con el resto de los hombres, por obediencia, cumpliendo la voluntad del Padre, y venciendo la resistencia de Juan Bautista,  al bautismo de penitencia. A partir de este momento, Jesús, todo lo que haga y diga lo realizará y lo proclamará como Hijo de Dios: la Palabra del Padre lo ha acreditado.

En cuántos momentos quisiéramos que, alguien, certificara y defendiera nuestra sabiduría, o nuestras capacidades para un determinado puesto profesional o para mil intereses nobles o personales.

En el Bautismo del Señor contemplamos el testimonio que da el Padre sobre su Hijo cuando descendiendo al río Jordán, sin necesidad y sin pecado, humildemente cumple con el rito marcado. ¿Cómo puede ser que Jesús, el hombre sin mancha se mezcle entre los pecadores? ¿Quién es ese que, hasta el mismo precursor, lo señala como Cordero definitivo que extermina todo pecado de la humanidad? ¿Quién es?

¡Es Cristo! Quiso compartir con nosotros, desde el pesebre, nuestra fragilidad, lo hace ahora con el Bautismo, continuará repitiéndolo con enfermos pecadores, tristes, hambrientos y afligidos y…..con otro bautismo de sangre nos redimirá y nos salvará. ¿Y todavía nos preguntamos “quién es ese”?

Queridos hermanos de la O: ¡sigamos a Jesús nazareno!. Le acompañaremos en su causa, en la promoción de la justicia, la verdad; en su intento de llevar a los hombres y mujeres de nuestro tiempo a descubrir el rostro del Dios vivo. Renovemos nuestro propio bautismo “somos otros cristos” y no olvidemos que, también nosotros, hemos sido ungidos por el Espíritu Santo. Nunca nos faltará su auxilio.

José Antonio Jiménez Hidalgo

Director Espiritual de la Hermandad.