
Querido hermano y hermana de La O:
Me dirijo a ti con el deseo de que tanto tú como tus seres queridos os encontréis bien. La salud siempre ha sido el mayor de los bienes que el Señor nos concede y en estos tiempos que nos está tocando vivir, aún más.
La última ocasión que tuve la oportunidad de dirigirme a ti fue el pasado Viernes Santo, un día muy duro para los que nos hermanamos bajo la hermosa y singular advocación mariana de La O y en el que todos acompañamos a Jesús Nazareno como cirineos de su cruz. Un día que sin duda forma ya parte de nuestra historia, por las anómalas circunstancias que lo rodearon, pero también por el ejemplo de amor y fidelidad a la Hermandad del que hicisteis gala en todo momento.
Estamos empezando el mes de junio y aunque sólo han pasado dos meses desde ese día, parece una fecha ya muy lejana en el tiempo. Esta circunstancia junto con la cercanía del verano puede hacernos caer en el error de pensar que el curso cofrade, desde el punto de vista cultual, está prácticamente amortizado y nada más lejos de la realidad, hermanos.
Mañana mismo celebraremos el XIII Función conmemorativa de la Coronación Canónica de María Santísima de la O y al comienzo de la próxima semana celebraremos el Triduo a nuestro Primer Titular, el Santísimo Sacramento.
En esta ocasión más que en ninguna otra, estamos en la obligación moral de agradecer, con nuestra presencia en estos cultos, a la Santísima Virgen y a Dios Vivo hecho Pan de Vida en el Misterio Eucarístico, la protección que están ejerciendo sobre los miembros de esta su Archicofradía durante este duro periodo de nuestra historia y también, como no, para honrar a las miles de víctimas que desgraciadamente no han podido superarla.
Para ello, aprovechando la presencia de Nuestro Padre Jesús Nazareno en el camarín del altar mayor de nuestro templo, la Junta de Gobierno ha tenido a bien para mayor gloria de Dios, que tanto el Señor como María Santísima de la O presidan conjuntamente estos últimos cultos de reglas, dándose la excepcional circunstancia que, durante el Triduo Sacramental, los tres Titulares de nuestra Archicofradía podrán recibir culto en el presbiterio de nuestra Parroquia.
Hermanos, estoy seguro de que Dios nos tiene preparado grandes frutos espirituales, para lo que queda de este ejercicio, que contribuirán a paliar los que desgraciadamente no hemos podido disfrutar juntos. Aprovechemos esta oportunidad.
Javier Fernández
Hermano Mayor.



