Adviento

Director Espiritual

De nuestro Director Espiritual a los hermanos de La O

El tiempo litúrgico de Adviento hace referencia a la venida y por ende llegada del Señor. Lo dice el mismo nombre: “adventus” (advenire: llegar). El Señor llega, viene a salvarnos. Es uno de los tiempos fuertes del ciclo litúrgico que se vive durante los cuatro domingos previos a la Navidad. En este tiempo nosotros esperamos la venida del Señor que se realizará el último día de la historia y celebramos la venida que se realizó en la encarnación y el nacimiento de Jesús.

En el inicio del tiempo de Adviento resuena como antífona de todo el Año Litúrgico: “Anunciad a todos los pueblos: Dios viene, nuestro Salvador”. Al inicio de un nuevo ciclo anual, la liturgia invita a la Iglesia a renovar su anuncio a todos los pueblos y lo resume en dos palabras: “Dios viene”. Esta expresión tan sintética contiene una fuerza siempre nueva. No usa el pasado “Dios ha venido” ni el futuro, “Dios vendrá”, sino el presente: “Dios viene”. Es ahora, ya. Se trata de un presente continuo, es decir, de una acción que siempre tiene lugar: está ocurriendo, ocurre ahora y ocurrirá una vez más. En cualquier momento, “Dios viene”.

Algunos signos nos ayudan a vivir este espíritu de preparación y espera:

• Las lecturas, las oraciones, los cantos, la eucaristía y celebraciones.

• El color morado que se usa en las celebraciones, simboliza “la espera” o “esperanza” en esta gran venida y nos recuerda que aún no estamos en la fiesta definitiva

• En la eucaristía dominical no se dice el Gloria, pues quedará reservado hasta la gran fiesta de navidad. Además, la ambientación de las iglesias, capillas, oratorios es sobria, y sencilla, para ayudarnos a recordar que aún somos peregrinos.

• La corona de adviento, con sus cuatro velas que semana a semana se van encendiendo, tiene mayor intensidad y luminosidad.

El Adviento nos invita a tomar conciencia de que Dios viene cada día. María Santísima de la O, es para nosotros modelo de esperanza y de alegría. El tiempo de adviento es un tiempo eminentemente mariano.

Cristo viene a nosotros. Esta cercanía y esta presencia de Jesucristo adquieren, en el Adviento, un aspecto especial y un carácter más “intenso”. Se nos ofrece la gracia especial de su venida. El Adviento nos permite tomar una conciencia más viva y completamente nueva del amor y gracia de Dios. Él se da a conocer como aquel que nos quiere y nos invita a que tengamos una mayor intimidad con Él.

“¡Ven Señor Jesús! ¡Ven, a salvarnos!”

José Antonio Jiménez Hidalgo

Director espiritual de la hermandad.

Compartir