Nuestro Padre Jesús Nazareno
“Ítem quinientos reales que dió a Pedro Roldán por la hechura de un santísimo Cristo entero de la cruz a cuestas en madera. Ítem quatrocientos que dió a Parrilla de encarnar el santísimo Cristo. Ítem sesenta reales que dió por la cruz en madera para el santísimo Cristo. Ítem cincuenta reales que dió de dar color y dorar la cruz” (Extracto de las cartas de pago del libro de cuentas del prioste Antonio Ramos Mejías a finales de 1686, en relación a la hechura del Señor).
Este documento certifica que la Imagen del Señor es obra del escultor sevillano Pedro Roldán y que el malagueño Miguel Parrilla, maestro pintor y dorador, realizó la policromía de la misma. Esta es la imagen que desde entonces recibe culto como titular cristífero de la Archicofradía Sacramental de La O y que ha llegado a nuestros días, entronizada en el retablo sacramental de la que hoy es iglesia parroquial de La O. La imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno está realizada en madera de cedro, es de tamaño natural, de unos 185 cm de alto, y está concebida para ser vestida. Aunque no la lleva tallada en el bloque craneal, la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno siempre llevó corona de espinas, bien de plata o de madera u otros materiales vegetales, así como potencias.
Desde el punto de vista estético, aunque la imagen está dotada de una corporeidad contundente, robusta y enérgica, está absolutamente desprovista de tensión o crispación bajo el enorme peso de la cruz, que abraza con mansedumbre mientras avanza acusando notablemente la carga. Tradicionalmente se ha interpretado que la imagen del Señor, aunque fue realizada de forma aislada, representa el momento del encuentro de Cristo con las mujeres de Jerusalén camino del calvario. “Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras y por vuestros hijos”. Del Evangelio de San Lucas.
Abandone la Capilla Sacramental, y a la derecha se encuentra el Simpecado de Nuestra Señora del Carmen. Permanezca brevemente frente a él.





