Capilla Sacramental
El interior del templo parroquial de Nuestra Señora de La O es un completo muestrario de lo que dio de sí el arte de la cerámica durante el siglo XX en Triana, que alcanza su mayor esplendor en la capilla sacramental. Edificada entre 1908 y 1910, no es hasta 1928 cuando se instala el retablo de cerámica que hoy lo preside. Se trata de un ámbito íntegramente realizado en barro cocido en sus diferentes variantes de acabado. El programa decorativo en cerámica vidriada se inicia con el zócalo que circunda la capilla, realizado en 1910 en el alfar de Manuel Corbato, siendo pintado por Antonio Romero.
Todo el zócalo se organiza en tres registros: sobre el rodapié en cobalto liso se dispone una faja decorativa con roleos vegetales en tonos verdes, azules y dorados sobre fondo amarillo, un registro central donde se desarrolla la mayor parte de la iconografía, y una nueva banda superior donde vuelven a aparecer los roleos, esta vez con la concurrencia de niños alados, de elegante diseño. Centrando la atención en la faja central, en las jambas del ingreso se colocan las efigies de cuerpo entero de San Pedro y San Pablo, representados de pie y según la iconografía tradicional.
El resto de paños en que se halla dividido este registro central alberga un planteamiento decorativo basado en los diseños que Cristóbal de Augusta desplegó en los zócalos del palacio gótico de los Reales Alcázares de Sevilla en 1577. El programa consiste en motivos simétricos derivados del grutesco en el que aparte de elementos vegetales y cueros recortados se insertan aves, animales fantásticos y cabezas aladas. En medio de todo este repertorio aparecen repartidos por todo el zócalo los instrumentos de la Pasión.
Sin duda, es el retablo el elemento más sobresaliente de cuantos ejemplos de cerámica artística se encuentran en la iglesia de La O. Arranca sobre un poyo revestido de azulejos que hacen de frontal, realizado en la fábrica de Manuel Montero en 1928, siendo el pintor Fidel Villarroel López quien realizó la decoración pictórica en plano sobre los azulejos, desplegando un repertorio de hojas de acanto y animales fantásticos, flanqueados de dos pilastras y que cobija en su centro un óvalo alusivo a la eucaristía, mostrándose un ostensorio rodeado de cabezas angélicas. El retablo, que consta de banco, un solo cuerpo principal y ático, está articulado mediante cuatro grandes balaustres apilastrados realizados en cerámica. Estos soportes arrancan desde el banco apoyándose en ménsulas, dejando en la zona central espacio para el tabernáculo sagrario de plata, obra del orfebre sevillano Fernando Marmolejo.
El camarín, igualmente revestido de azulejos con vidriado metalizado, es una hornacina rematada en medio punto. El primer cuerpo se remata con una amplia cornisa con frontón curvo, roto y enroscado que alberga el ático, consistente en un edículo con remates que cobija una tarja con el escudo de La O. Se trata, en suma, de un conjunto plenamente imbuido de la estética regionalista, no sólo por los repertorios decorativos empleados, sino también por la utilización de la cerámica artística como elemento fundamental y casi único de este conjunto.
En esta capilla recibe culto la imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno, uno de los titulares de la Hermandad de La O. Permanezca en este punto para escuchar su descripción.







