Programación de Semana Santa en la O, año 2019

Parroquia

            Quien se acerca a los relatos de la resurrección con la idea de saber lo que es resucitar de entre los muertos, sin duda interpretará mal estas narraciones, terminando luego por descartarlas como insensatas (…). Efectivamente, si la resurrección de Jesús no hubiera sido más que el milagro de un muerto redivivo, no tendría para nosotros en última instancia interés alguno. No tendría más importancia que la reanimación, por la pericia de los médicos, de alguien clínicamente muerto.

        Para el mundo en su conjunto, y para nuestra existencia, nada hubiera cambiado. El milagro de un cadáver reanimado significaría que la resurrección de Jesús fue igual que la resurrección del joven de Naín (cf. Lc 7, 17), de la hija de Jairo (cf. Mc 5, 22-24.35-43 par.) o de Lázaro (cf. Jn 11, 1-44). De hecho, éstos volvieron a la vida anterior durante cierto tiempo para, llegado el momento, antes o después, morir definitivamente. Los testimonios del Nuevo Testamento no dejan duda alguna de que en la “resurrección del Hijo del hombre” ha ocurrido algo completamente diferente. La resurrección de Jesús ha consistido en un romper las cadenas para ir hacia un tipo de vida totalmente nuevo, a una vida que ya no está sujeta a la ley del devenir y de la muerte, sino que está más allá de eso; una vida que ha inaugurado una nueva dimensión de ser hombre.

        Por eso, la resurrección de Jesús no es un acontecimiento aislado que podríamos pasar por alto y que pertenecería únicamente al pasado, sino que es una especie de “mutación decisiva” (por usar analógicamente esta palabra, aunque sea equívoca), un salto cualitativo. En la resurrección de Jesús se ha alcanzado una nueva posibilidad de ser hombre, una posibilidad que interesa a todos y que abre un futuro, un tipo nuevo de futuro para la humanidad. (Joseph Ratzinger-Benedicto XVI, Jesús de Nazaret. De la Entrada de Jesús en Jerusalén hasta la muerte, 94)

Día 14 abril (Domingo de Ramos): Procesión de Palmas, a las 10 de la mañana y a continuación Misa. (No hay Misa de 19:30h.)

Días 15, 16 y 17 abril (lunes Santo, martes Santo y miércoles santo):No hay Misa

Día 18 abril (Jueves Santo): Misa de la Cena del Señor, a las 16:30h.

(Hora Santa de 18:00h. a 19:00h.)

Día 19 abril (Viernes Santo): Adoración de la Cruz, a las 12:00h.

Día 20 abril (Sábado Santo): Solemne Vigilia Pascual, a las 22:30h.

Día 21 abril (Domingo): Misa Solemnidad Resurrección del Señor, a las 12:00h. (No hay Misa de 19:30h.)

Tu Cruz nos lleva al Cielo
Tu Cruz nos lleva al Cielo Autor: Patxi Velasco Fano