Cartel Anunciador de la XL Edición de la Tómbola Benéfica a beneficio de nuestra querida Obra Social #EsperanzayVida

Destacada Tómbola

Un año más, tenemos el placer de presentar el cartel anunciador de esta entrañable y ya clásica cita con la caridad, obra de nuestros hermanos de “Laetare Arte Sacro”, a quienes agradecemos profundamente su talento y generosidad.

DESCRIPCIÓN DEL CARTELCartel Anunciador de la XL Edición de la Tómbola de la O

Técnica mixta sobre papel.
60×90 cm.

Este cartel nace desde la memoria sentimental más que desde la conmemoración explícita. Aunque la edición de 2026 coincide con el cuarenta aniversario de la primera Tómbola de la O, la obra rehúye deliberadamente cualquier recurso numérico o celebrativo directo para centrarse en aquello que verdaderamente ha permanecido durante cuatro décadas: el espíritu de convivencia, alegría y encuentro que caracteriza a esta cita imprescindible del calendario trianero.

La composición evoca el antiguo patio de la Casa Hermandad donde comenzó a celebrarse la tómbola en los años ochenta. Aquel espacio desaparecido, profundamente arraigado en la memoria colectiva de generaciones de hermanos y vecinos, es recreado aquí de forma idealizada, casi como un recuerdo.

El elemento que articula esta evocación es el histórico limonero que presidía el patio, convertido en símbolo de permanencia y testigo silencioso de la historia de la fiesta.

La escena se estructura mediante una composición vertical de gran serenidad, inspirada en los carteles festivos andaluces de mediados del siglo XX.

El limonero nace desde el margen izquierdo y despliega sus ramas sobre la parte superior de la imagen, formando una bóveda vegetal que abraza la escena. Más que un simple elemento decorativo, funciona como marco narrativo y símbolo de la memoria del lugar.

En el lado derecho aparece un arco sostenido por una columna. Este elemento arquitectónico no pretende representar un espacio concreto, sino sugerir el carácter doméstico y popular de los patios andaluces, estableciendo un diálogo visual con el antiguo patio de la hermandad.

Entre ambos elementos se desarrolla la vida de la fiesta. Al fondo emerge la torre campanario de la Parroquia de Nuestra Señora de la O.

Su presencia es discreta pero inequívoca. No ocupa el centro compositivo ni actúa como protagonista; aparece integrada en la escena, como ocurre en la propia vida de Triana, donde la parroquia forma parte natural del paisaje cotidiano y sentimental del barrio.

La torre actúa como referencia identitaria, permitiendo situar la escena sin necesidad de recurrir a otros símbolos más evidentes.

Las figuras aparecen vestidas de paisano, las mujeres lucen vestidos ligeros, blusas sin mangas y faldas frescas; los hombres aparecen con camisas remangadas y ropa veraniega.

La intención es mostrar una fiesta auténtica y cercana, vinculada a la convivencia vecinal y al trabajo, que a lo largo de los años, han desempeñado los hermanos y hermanas de la O para hacer posible cada edición.

La mujer vendiendo tickets es un homenaje a todas las personas que hacen posible año tras año, con su trabajo desinteresado, que la celebración de la Tómbola sea brillante y siga siendo punto de encuentro y convivencia de hermanos y vecinos.

El resto representa a la multitud de personas, entidades e instituciones que colaboran con la fiesta y hacen, con su generosidad y apoyo pueda crecer y consolidarse a lo largo de los años.

La paleta cromática se construye mediante tonos suaves y luminosos. El uso del verde agua en el fondo general del cartel aporta frescura y modernidad, al tiempo que conecta con los lenguajes gráficos de los carteles turísticos y festivos de los años cincuenta y sesenta.

Suspendidos entre las ramas del limonero y el arco, los farolillos introducen la atmósfera festiva. Su presencia establece una conexión directa con las celebraciones populares andaluzas, pero aparecen tratados con delicadeza, integrados en la composición y sin convertirse en protagonistas. Funcionan como pequeños puntos de luz que conducen la mirada a través de la escena.

La rotulación constituye uno de los elementos más singulares del cartel. Las letras se inspiran en modelos tipográficos presentes en carteles festivos, turísticos y comerciales de mediados del siglo XX, reinterpretados desde una sensibilidad contemporánea.

Más que anunciar una edición concreta, este cartel pretende representar una memoria colectiva. El antiguo patio desaparecido, el limonero histórico, la presencia de la parroquia, la reunión de vecinos y la atmósfera de verano construyen una imagen que habla de cuarenta años de convivencia, trabajo y alegría compartida. La verdadera celebración es el propio recuerdo del lugar donde todo comenzó y de las personas que, generación tras generación, han convertido la Tómbola de la O en una de las fiestas populares más queridas de Triana y de la Sevilla cofrade.